lunes, marzo 10, 2008

LAS COSAS Y SUS NOMBRES : ASTRINGENTE

LA AUSTERIDAD ES ASTRINGENTE

Esto, dicho así, suena a una de esas afirmaciones de Fray Gerundio de Campazas. Pero es que a veces las palabras tienen relaciones y conexiones rarísimas, y ésta es una de ellas. Ayer examinaba una palabra sorprendente: austeridad. Resulta que denomina una cualidad del gusto: lo agrio, lo acre, lo acerbo, lo áspero al gusto (como las bellotas, el membrillo y algunas pieles de palosanto, las castañas agrestes, que dejan la boca y la lengua sumamente ásperas); una cualidad que cabe muy bien en el término astringente, que añaden los diccionarios entre los significados de austero. Así que según eso, lo austero es astringente.

Si traducimos “lo que tiene sabor áspero es astringente”, nos acercamos ya a la doctrina general sobre esta cualidad: los taninos, de sabor muy áspero, son astringentes. Y acaba de quedar todo en su sitio cuando averiguamos que los taninos son sustancias curtientes, de tenería, que se usan para desecar las pieles; y se cuentan entre ellas los frutos, maderas, cortezas y raíces de roble, castaño, etcétera. Lo más chocante es que cuando pasamos al significado metafórico de austeridad, el que habitualmente le damos, desligado ya de su relación con el gusto, lo chocante es que también en este plano, la austeridad es de lo más astringente: mantiene el cuerpo seco, y bien curtida el alma.
Si Freud, tan aficionado a construir mundos internos con las palabras, hubiera sido filólogo y entendido las palabras desde su entraña, hubiera disfrutado mucho más, y sobre todo hubiera acertado más en sus complicadas estructuras verbales para explicar (desplegar) los repliegues de la mente.

Él el primero, y tras él muchos más, han dado al estreñimiento explicaciones de carácter psíquico que, mira por dónde, cuadran a la perfección con la misma naturaleza de las palabras. La austeridad y el estreñimiento tienen en su historia léxica un extraño parentesco. Austeridad es sequedad, es acidez, es aspereza, es calidad de astringente. Pero todos los extremos son malos: una sequía exagerada, un exceso de astringencia, tampoco es saludable.

En el medio está la virtud. Si son apreciados los astringentes en medicina, es porque hay que curar el extremo contrario: la excesiva fluidez del vientre o de la sangre, o la excesiva expansión de los tejidos en las inflamaciones. Un vientre demasiado seco, una sangre espesa en demasía, unos poros cerrados en exceso, también son fuente de problemas. Pero a juzgar por la táctica que siguen todos los fabricantes de leches maternizadas, papillas y demás alimentos infantiles, son mucho mayores los riesgos de la flojera de vientre que los del estreñimiento, porque todos pecan por exceso de astringencia, y producen estreñimiento en los bebés.

De todos modos no deben acabar ahí las manipulaciones de los alimentos, puesto que sigue siendo ésta una afección muy común en los adultos. La mayor evidencia de ello es que abunda la publicidad en la televisión de productos farmacéuticos y de alimentos especiales para remediar este problema.

Siendo tan temibles las enfermedades que cursan con diarrea, se desarrolló desde muy antiguo la investigación sobre los astringentes que se aplicaron tanto en la industria como en la medicina. Y tal como fue evolucionando esta técnica, variaron con ella las palabras, hasta llegar al moderno estreñimiento.

Así se pasó de astringir a astringente, astreñir, astriñir y sus derivados astricción, astrictivo, astringencia, astricto; para saltar luego a estreñir, estreñido, estreñimiento; y a las formas aún más complicadas de restriñir, restriñimiento, restriñidor. No deja de ser extraña tanta variación en las denominaciones. Es posible que este fenómeno sea debido a que se trata de temas que causan cierto pudor, y se rehúye nombrarlos directamente (esto se aprecia muy bien en la publicidad). Recordemos, finalmente, que al etreñimiento lo llaman los franceses constipado, por lo que se extrañan cuando nos oyen proclamarlos sin pudor.

EL ALMANAQUE aborda hoy la palabra astringente y el respectivo grupo semántico. (estreñimiento).

LA FRASE
La medicina sólo puede curar las enfermedades curables. Proverbio chino

Es una verdad de Pero Grullo, de aplicación al enfermo, que se ha de resignar con lo que hay; no en cambio al médico-investigador, que ha de pelear por convertir en curables las enfermedades incurables

EL REFRÁN
LO QUE QUEMA, CURA; Y LO QUE PICA, MADURA

El cuerpo tiene sus propios recursos curativos, muy poco acordes con la asepsia total. La naturaleza ha elegido niveles de convivencia con el agresor (las vacunas están en esa línea), mientras el hombre ha optado por aniquilarlo. No es el camino, pero ¡qué le vamos a hacer!


ASTRINGENTE

Es el participio presente (esta forma tuvo también valor verbal, cual corresponde a los participios, pero hoy le queda sólo el valor nominal) del verbo astringir, ya en desuso, sinónimo de restriñir, y más antiguamente de restringir. En los diccionarios se define lo astringente como una propiedad de los remedios o los alimentos que astringen o estriñen. Y estreñir es poner el vientre en disposición de no poder evacuarse o causar obstrucciones. Estreñir la bolsa es tenerla bien apretada para no soltar los dineros, ser agarrado. De estreñir viene estreñimiento, palabra que suena ya más familiar que las anteriores.

El origen es latino. Celso, el gran médico del siglo I, llamado el Hipócrates latino, en su enciclopedia médica titulada “De Medicina libri octo” usa ya el término astringens (gen. astringentis) con el significado que hoy tiene. Procede del verbo astríngere, sin duda la forma hablada, poco frecuente por escrito, que remite a adstringo, adstríngere, adstrinxi, adstrictum, que significa ligar, unir fuertemente, amarrar, ajustar, estrechar, hacer más pequeño o más estrecho a fuerza de apretar.

Adstrígere labra es apretar los labios; adstringere alvum, estreñir el vientre; adstríngere undas, helar las aguas; adstrictus cruor, sangre cuajada en las venas.
Se usó también como la forma verbal que les falta a austerus y austéritas, con el significado por tanto, de amargar, picar, ser acre, ser mordicante: radix gustu adstringit, la raíz es áspera al gusto, tiene sabor acre. También es interesante a efectos médicos, el significado de juntar, cohesionar, comprimir: totum opus bitúmine adstríngitur, toda la obra está compactada con alquitrán (lo llamaban betún); venas terrae hiantes adstríngere, cerrar, estrechar las venas demasiado abiertas de la tierra, dice Virgilio.

Paso por alto los demás significados de adstríngere, indicando tan sólo que siendo el concepto que en este verbo se encierra realmente amplísimo, lo hemos confinado al campo de lo que hoy entendemos por astringente, repartiendo los demás significados entre otros verbos.
¿Y cómo hemos llegado al estreñimiento? Pues sencillamente renunciando al prefijo ad que los latinos añadieron al verbo stríngere para connotarlo de manera especial. En las palabras estreñir y estreñimiento no hay prefijo, sino tan sólo la e que añadimos en español para poder pronunciar la s líquida: así studium lo hemos transformado en estudio, spíritus en espíritu, spina en espina, etc. y stríngere en estringir y estreñir. Lo singular es que los romanos nunca le dieron este significado al verbo simple stringo, stríngere, strinxi, strictum (del griego straggw / strángo).

En efecto, partiendo de apretar, comprimir, estrechar fuertemente, oprimir, sujetar, se pasará a las aplicaciones metafóricas como contener, compendiar, afligir, abrazar, herir, recoger, desenvainar... Curiosamente stricta manu no significa con el puño cerrado, sino con la mano abierta (presta al combate). Se deduce fácilmente que nuestro adjetivo estricto procede de este verbo.

Con este recorrido es fácil perder el rumbo. Venimos de la austeridad, estamos en lo astringente, que es una de sus formas, y acabamos en el estreñimiento. Volviendo, pues, a los astringentes, cuya virtud es estreñir, a tenor de lo que dice la palabra, se usan para curar diarreas (si el vientre está suelto, se trata de sujetarlo, de cerrarlo) y para detener hemorragias espesando la sangre. “Se conoce con el nombre de astringentes o estípticos, dice la Enc.Espasa, a los medicamentos que constriñen los tejidos y disminuyen la secreción de las mucosas...


Según Lauder-Brunton, los estípticos son sustancias hemostáticas, y según Soulier, astringentes hemostáticos. Trousseau y Pidox atribuían a los astringentes efectos locales tónicos que se traducían por astricción o contracción fibrilar.” Estíptico procede del griego stiptoV (stiptós), que significa apretado, comprimido, compacto.

Una chispa de humor cada dia para alegrarte el ánimo.

De Doctores
Las reglas de los medicamentos : -La primera es que la descripción de la enfermedad ha de ser lo suficientemente ambigua como para que el paciente se convenza de que la tiene.-La segunda es que la descripción de los efectos de la medicina ha de ser lo suficientemente impresionante como para que el paciente crea que puede curarse tomando la medicina.-La tercera es que la lista de contraindicaciones ha de ser lo suficientemente oscura como para que si el paciente se muere, no puedan denunciar a los laboratorios fabricantes.


Digame, Doctor. ¿Que puedo hacer para que, este año, durante las vacaciones mi mujer no quede embarazada?- Llevesela con Ud.

Entra un señor corriendo a una farmacia y dice "Rápido, deme algo para la diarrea, pero YA!!!" entonces el dueño de la farmacia, que era nuevo en el negocio, se pone un tanto nervioso y le da unas pastillas, el urgido las toma y se va. Momentos después el dueño de la farmacia se da cuenta de que por error e inexperiencia le ha dado al señor unas pastillas para los nervios. Horas después llega nuevamente el señor diarréico a lo que el farmacéutico le dice "Mil disculpas señor, fíjese que por error le di un medicamento para los nervios en lugar de algún antidiarréico, pero dígame, ¿cómo se siente usted?" y el otro responde "Cagao, pero no me importa."

El doctor está examinando a un paciente y le dice: -Usted debería haber venido a verme antes. -Si... bueno, en realidad fui a ver a un curandero. -Ya. Y que estupidez le dijo ese curandero? -Que viniese a verle a usted.

Doctor, doctor, vengo a que me quiten las almorranas. - Vamos a ver, ¿Ud. fuma? - Pues un paquete diario. - De ahora en adelante olvídelo. NI UN CIGARRILLO. ¿Ud. bebe alcohol ? - Hombre, yo, un vasito tinto con las comidas y alguna que otra caña. - De ahora en adelante NI GOTA. PROHIBIDO. ¿Ud. hace el amor a menudo? - Cuando me deja mi mujer, más o menos 1 vez en semana. - Pues desde ahora UNA VEZ TRIMESTRAL. - Doctor, que me lo va a quitar todo menos las almorranas.

Si Bill Gates fabricase la Viagra.


Probablemente, el MSViagra todavia estaría siendo probado y no habría sido lanzado. Junto con el prospecto vendría un cupón para un futuro upgrade para el MSViagra 2.0 El usuario tendría un ereccion, y ella misteriosamente terminaría de pronto por motivos inexplicados.
El usuario tendría una erección, pero descubriría horrorizado que no le proporciona un orgasmo. Sólo producirá orgasmo partir de la version MSViagra 2.0, pero el fabricante promete un patch en el formato de una pequeña pildora amarilla para tomar durante el acto.
Usted toma la píldora, ella no funciona y usted llama al fabricante para reclamar. El laboratorio entonces lo convence a usted que tomó la píldora con mucha agua, o con poca, o con nada, pero seguro que no es la opción que usted escogió.
Usted compra el MSViagra que se vende como un paquete, en el cual viene junto un frasquito con vitamina C con un gusto horrible. El problema es que el MSViagra solo funciona si usted toma esa maldita vitamina.
Cuando usted toma el MSViagra, algunos efectos colaterales surgen: dolores de cabeza, ausencia de sentidos como el olfato y el paladar, y algunas otras cosas. Pero todo eso es apenas un detalle al lado del inmenso placer que el MSViagra le va a proporcionar.
Después de instalada la erección, usted descubre que no consigue desinstalarla.Usted descubre que se siente atraido por determinadas mujeres y que con algunas de ellas (normalmente las mejores) el MSViagra no funciona.
Junto con el MSViagra usted recibe un paquete con una serie de remedios para una enfermedad que usted no tiene.No vendrá escrito en ningun lugar, pero si usted repara bien, en verdad no tendra una erección real sino una virtual. Ademas usted estará convencido que tuvo una erección.


Publicado en la edición El Almanaque Nº 3084 Lunes 10 de Marzo de 2008

domingo, marzo 09, 2008

SEMANA SANTA : LA PALMA

LAS COSAS Y SUS NOMBRES

DOMÍNICA COMPETENTIUM

He ahí uno de los nombres que tuvo antiguamente el Domingo de Ramos: Domingo de los Competentes. Recibían este nombre (en Roma los llamaban electi, elegidos) los que estaban en el más alto de los dos niveles de catecúmenos, los preparados ya para recibir el bautismo en la inmediata Vigilia Pascual (la noche del Sábado Santo).

Se llamaba también a este día Domínica indulgentiae, Domingo del Perdón, porque fue durante siglos el domingo en el que se iniciaba la preparación inmediata de los catecúmenos más avanzados para recibir el Bautismo. Era el día en que se celebraba el último de los "escrutinios", una especie de examen tanto de conducta como de instrucción, previo al perdón (indulgentia) necesario para recibir el bautismo.
Se procedía también a la traditio symboli, es decir la transmisión o enseñanza del Credo. Si en la liturgia del Domingo de Ramos no nos ha quedado rastro de los que en los tiempos de las conversiones fueron los grandes protagonistas de esta celebración, sí que dejaron huella, en cambio en el resto de las tradiciones de la Semana Santa.

Resulta que estos paganos convertidos a los que se había considerado por su conducta y por su instrucción aptos ("competentes" en unos rituales y "elegidos" en otros) para recibir el sacramento del Bautismo, entraban en una semana trepidante de muestras de religiosidad y penitencia: llevaban en público el rostro cubierto, vestían cilicio, se disciplinaban y ayunaban para dar pública muestra de su conversión.
Porque todo hay que decirlo, todo el mundo quería entrar a formar parte de la religión dominante, y dar públicas muestras de que era digno de ser aceptado, pero no todos estaban dispuestos a cambiar de conducta; por eso dilataban tanto como podían su permanencia en el primer nivel, el catecumenado propiamente dicho.

Así pues, cuando pasaban por fin a la categoría de "competentes", "elegidos" o "iluminados" (este era el nombre que recibían en la iglesia griega: jwtizomenoi (fotitzómenoi), de jwtoV (fotós), luz); cuando pasaban, digo, a esta categoría, tenían que demostrarlo con evidentes signos externos: son los que en las procesiones de Semana Santa van delante de los pasos con el rostro cubierto, cargados de cadenas, descalzos... un rol que pasó a los penitentes, los condenados, los indultados y los que se habían comprometido ante sus santos con alguna promesa.

Estos conversos no están presentes ya en los ritos propios del Domingo de Ramos, sino en las solemnes procesiones paralitúrgicas de Semana Santa, precediendo a los pasos. Pero es probable que su presencia en las procesiones, con las que forman un todo inseparable, se iniciara en el más antiguo de todos los pasos, el de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Fueron los franciscanos, siguiendo el espíritu de san Francisco de Asís, los que recuperaron el antiguo ritual de la procesión de los ramos, dándole un colorido más popular y realista.

En algunos lugares de Alemania se organizaba el Domingo de Ramos una procesión de una iglesia a otra, con una imagen de Jesús sobre un pollino, y a su alrededor los fieles agitando las palmas y los ramos de olivo y laurel, entre cantos y aclamaciones. En otros lugares echaban flores en el suelo al paso de la procesión; en otros se montaba un tabernáculo a la entrada de la iglesia, de donde partía la procesión.
EL ALMANAQUE, en su quehacer de exploración léxica, se recrea hoy en las palabras relativas al Domingo de Ramos, llamado también el día de la Palma, y en las realidades que contienen esos nombres.



LA FRASE


Palmam alicui dare

"Darle a uno la palma" podían entenderlo los romanos de dos maneras: darle el triunfo, la victoria, o psarle la escoba. Como los romanos barrían con palmas, deshojando la parte del mango, a la escoba la llamaban también palma.



EL REFRÁN

QUIEN PARA LA PALMA NO ESTRENA NADA, NO VALE NADA

El Domingo de Ramos se disputa con el de Pascua el honor de marcar el inicio de la primavera. Seguramente que la razón por la que están en el Domingo de Ramos estos aspectos mundanos, es porque una larga tradición relacionada con el culto a la palma, marca el camino.


PALMA


Parece que esta palabra se origina en el griego palamh (palamé), que significa palma de la mano, y además todo aquello que tiene que ver con la mano: fuerza, habilidad, destreza, poder; y extendiendo más allá el significado, pasa a violencia, instrumento, medio, obra. De ahí pasamos al latín palma, palmae, que extiende su significado de la mano y la palma de la mano, a la hoja de la palmera, que usan ya los romanos como símbolo de victoria.

Cuál es el origen del valor extraordinario que se ha concedido a la palma, es difícil descifrarlo, porque son muchos los pueblos que coinciden en asignarle altos valores y que han desarrollado en torno a ella diversos ritos. Recordemos, empezando por lo más próximo, cómo era tradición entre nosotros colagar en los balcones los ramos bendecidos el Domingo de Ramos para que protegiesen la casa durante todo el año.

La ceniza que imponía el sacerdote a los fieles el Miércoles de Ceniza, procedía de la quema de las palmas que habían llevado los fieles unos días antes. Durante la cuaresma, pues, faltaban los ramos en las casas, hasta que el Domingo de Ramos se renovaba el ritual con la bendición de los ramos, entre los que el más apreciado era el de palmera, es decir la palma.

Pero la historia viene de mucho más lejos: quizá de Egipto, o acaso de Caldea o de Babilonia, a juzgar por las palmas que se adivinan en los palos más o menos ornamentados que aparecen en los monumentos funerarios. La palmera era en estas culturas un árbol sagrado por su gran valor para la susbsitencia (casi a la par que el trigo, según cuenta Estrabón).
De ella obtenían muy dignos sucedáneos del pan, del vino, del vinagre y de la miel, componentes con los que confeccionaban unas tortas riquísimas. Obtenían también de la palmera fibras para diversas clases de tejidos óptimos para cordelería y cestería.

De la medula triturada del tronco obtenían una especie de pienso para los bueyes y carneros; y con el resto, fabricaban carbón los herreros. Es natural que para estos pueblos la palma fuese símbolo de riqueza, de fecundidad y de suerte. Lo más probable es que con la aclimatación de la palmera a otros países migrasen también los mitos que en torno a ellas se forjaron.

Es sabido que en Roma la palma fue símbolo de la victoria. En el cristianismo adoptó la forma de palma del martirio. En Israel las palmas están presentes en las grandes celebraciones (aparecen por primera vez en el libro de los Macabeos). En África son muchos los pueblos que tienen a la palmera como el gran símbolo de la fecundidad; el hecho singular de la existencia de palmeras macho y palmeras hembra, la gran esbeltez del árbol, los racimos de dátiles, su extrema dulzura, la grandiosidad y belleza de la palma... son todos ellos elementos que han llevado a la divinización del árbol y a una serie de ritos singulares en torno al mismo.

En Alemania y en algunos países eslavos, el lunes de Pascua los muchachos van tras las mujeres, azotándolas con las palmas. El día siguiente son las mozas las que persiguen a los muchachos dándoles con las palmas bendecidas el Domingo de Ramos. Los rusos, al volver a casa de la bendición de los Ramos, les pegan con ellos a los que se quedaron en casa. En algunas regiones de Alemania se usan los ramos de palmas bendecidas para evitar el granizo, para ahuyentar los rayos y para prevenirse contra la tormenta. No es casual, pues, que la palma sea la reina el Domingo de Ramos.

Mariano Arnal
LÉXICO

SEMANA SANTA
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Publicado en la edición El Almanaque Nº 3083 Domingo 9 de Marzo de 2008