jueves, marzo 13, 2008

LAS COSAS Y SUS NOMBRES : AFINIDAD

EL REFRÁN
QUIEN CON COJOS ANDA, AL AÑO COJEA; Y SI NO, RENQUEA

Dios los cría y ellos se juntan, dice otro refrán. Cada uno busca unirse a sus afines. Y cuando se une a otros sin serlo, le ocurre lo del refrán que dice que Dos que duermen en un colchón son de una misma condición.

LÉXICO

AFINIDAD
Viene esta palabra del latín affínitas, que además de los significados generales que aplicamos habitualmente, tiene uno específico relacionado con el parentesco: affinitate se devincere cum áliquo era emparentar con alguien por afinidad. Es el parentesco que te viene de rebote, por matrimonio de uno de tus consanguíneos. Es decir que no eres tú el que te haces afín de otro, sino que al enlazarse uno de los tuyos con alguien, quedas también tú enlazado. Sin que sea preciso que te lo propongas. La afinidad es casi un principio físico.

De hecho este término tiene una considerable extensión. Además de aplicarse al parentesco, que no es poco, se aplica a las matemáticas, a la fisiología acústica, a la historia natural, a la medicina, a la química. Es que no sólo en física, sino también en derecho y en sociología, examinar qué acompaña a qué; qué se acerca siempre a qué; qué es inseparable de qué, sirve para despejar muchas incógnitas. También en política es utilísimo el estudio de las afinidades: lo que parecen misterios inexplicables, a la luz de esas leyes no lo son tanto.

Volviendo al latín, los clásicos entienden por affinis confinante (el que comparte frontera), limítrofe, y por consiguiente también vecino. De ahí extienden el significado a pariente o aliado por casamiento (al yerno lo llamaban a menudo affinis); y luego ya a amigo y cómplice. En el año 533 (en el Digesto de Justiniano) affinire significaba fijar o determinar. No olvidemos que affinis es un compuesto de finis, que entre otros significados tiene el de frontera, territorio. El prefijo ad nos advierte que aquel a quien aplicamos ese calificativo se acerca a la frontera o territorio de otro, que realiza un acto de aproximación (ad).

Cuando en medicina se habla de afinidad morbosa se expresa la idea de que determinadas enfermedades se producen siempre en torno a otras determinadas, de manera que si se contrae por ejemplo el sarampión, hay que estar prevenido contra el coqueluche. Sería una deficiencia grave que un médico no contase con ello. Por eso en química, en biología, en todas las ciencias, se intenta establecer las leyes de la afinidad. En historia natural la afinidad de caracteres es la base de la taxonomía.

El simple hecho de detectar los elementos de afinidad (Linneo se basó para las plantas no en su aspecto, sino en los elementos constitutivos de la flor tan sólo) y agrupar las cosas según esos elementos, es ya un avance muy importante. Es digno de observarse que mientras en la unidad social básica que es la familia están perfectamente definidas las afinidades, con variantes en cada cultura (en el Derecho Canónico la afinidad tiene tratamiento propio), las otras agrupaciones humanas (pueblos, estados, movimientos políticos, religiones) están en mantillas, de manera que no hay manera de clasificarlos por el criterio que se emplea en toda clasificación: por sus afinidades. Es que no se dejan.

Mariano Arnal

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Cuando abres la página de El Almanaque estas abriendo nuestro corazón, nuestro pensamiento y trabajo diario. Nos gusta estar aquí; contigo, compartiendo estos minutos de tu día. Te agradecemos tu atención y esperamos que esta página te sea de ayuda para el día de hoy, y quizás un poquito más. ¡Que pases un buen día, leyendo y compartiendo El Almanaque!. Para ti, especialmente para ti....

Todos los días tenemos un chance para cambiar el mundo. Todos los días, la vida se abre, sin prejuicios, para cada uno de nosotros, lista para que la transformemos completamente.Todos los días podemos ser felices. Todos los días podemos amar y ser amados. Todos los días podemos crear nuevas amistades. Todos los días tenemos una nueva oportunidad; ¿por qué perderla hoy?

La mejor oportunidad que tenemos es la vida que comienza a cada día.

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10 Consejos de viaje...

Tal vez influido por las teorías de Copérnico y por los adelantos de la técnica en el Renacimiento, a Sir Francis Bacon (1561-1626) le tocó protagonizar un tiempo, el siglo XVI, en el que el pensamiento filosófico se enfrentaba a nuevos retos prácticos. A muchos de ellos se atrevió con su pluma.

En su obra descubro (tal vez un poco tarde, sepan disculpar) que el gran filósofo inglés se ocupó de temas tan dispares como la superstición, la muerte, los gastos del hogar, la verdad o los viajes. Veamos cuáles son sus consejos para el viajero de entonces y si podríamos aplicarlos hoy en día.

1) Convierte el viajar en parte de tu educación para la vida. Definitivamente, sigue siendo así. Y quien no viva un viaje como una oportunidad única para el aprendizaje, se lo pierde.

2) Lleva un diario de tu viaje, sea por tierra o por mar. Claro, no pensaba que los viajes podrían ser también por aire, y mucho menos al espacio. Pero sí tenía muy clara la necesidad de un Diario del Viajero

3) Busca lugares interesantes . Desde aquí tratamos de mostrarles cada día uno o varios distintos. ¿Qué consideraba Sir Francis como "interesantes"?: cortes de príncipes, iglesias y monasterios, murallas y fortalezas, puertos, antigüedades y ruinas, etc.

4) Busca actividades interesantes. Como obras de teatro, bibiotecas, fiestas, funerales, coronaciones, etc. No habla en ningún momento de spring-breaking, kite surf, espeleobuceo ni vuelos de gravedad cero.

5) Utiliza libros guía y pregunta a la gente del lugar. Qué pensaría si levantara la cabeza y nos viera caminar con un GPS en la mano o siguiendo el relato de nuestro itinerario en el iPod. Aunque hay que reconocer, que el consejo de la gente propia del lugar sigue siendo una fuente de información inagotable.

6) Intenta vivir diferentes experiencias en cada lugar. No aconseja quedarse mucho tiempo en cada sitio, y si fuera necesario sugiere cambiar de alojamiento para tener otra visión del lugar. (?)

7) Que tus compañeros de viaje te sirvan como estímulo. ¿Quién no ha tenido la sensación de cargar con un paquete cuando en lugar de salir a conocer el lugar, nuestro compañer@ de ruta quiere quedarse a dormir en el hotel?

8) Evita viajar con gente que busca problemas. Hoy por hoy no es el mejor momento para que tu colega de viaje se lleve una navaja en el vuelo, o mire con cara rara a un poli en algún país lejano.

9) Al volver a casa, mantén vivo tu viaje con ejercicio intelectual. Podríamos decir que nos sugiere "cerrar el círculo" que abrimos con nuestras averiguaciones preliminares sobre el destino elegido. Más tarde, con nuestra propia experiencia, podremos completar nuestra idea con lo aprendido, editar un vídeo para Youtube o aburrir hasta la muerte a familia y amigos con los relatos.

10) No alardees de tus viajes. Muy sabio el señor Bacon, aunque lamentablemente, muchos viajan sólo para contar que estuvieron en tal hotel, o que se gastaron tanto dinero en tal lugar. Una pena."Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde." (Sir Francis Bacon)

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FRASES

No soy un completo inútil, por lo menos sirvo de mal ejemplo.

Esta obsesión de suicidio me está matando.

No más medios de comunicación, los queremos completos.

Errar es humano, pero echarle la culpa al otro es más humano todavía.

Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe.

Si yo fuera tú me enamoraría de mí.

La inteligencia me persigue pero yo soy más rápido.

Cualquiera se puede equivocar, inclusive yo.

La verdad absoluta no existe, y esto es absolutamente cierto.

Ningún tonto se queja de serlo. No les debe de ir tan mal.

Publicado en la edición El Almanaque Nº 3087 Jueves 13 de Marzo de 2008

miércoles, marzo 12, 2008

LAS COSAS Y SUS NOMBRES : PASIVIDAD

LA FRASE

DE NADIE ESPERES LO QUE POR TI MISMO HACER PUDIERES

Pues es precisamente eso lo que hoy se lleva: no tener que calentarse la cabeza pensando qué hay que hacer: incluso unas vacaciones, que se inventaron para hacer lo que a uno le dé la gana, las compramos bien programadas y bien resueltas, para no tener que pensar.

PASIVIDAD

El verbo patior, pati, passus sum, congénere del griego paqein (pazéin), padre de las patologías y de lo patético, tiene un amplio abanico de significados, que van desde el soportar, aguantar, tolerar, consentir, admitir, permitir, hasta las formas más duras de resistir, padecer, sufrir, ser víctima de algo. Es deponente (equivalente a nuestra forma pronominal y a la voz media griega), lo que marca la diferencia entre aguantar y aguantarse, recordar y acordarse,creer y creerse, pensar y pensarse, dormir y dormirse... es decir que se trata de una forma en que el sujeto está más implicado en la acción del verbo.

Sospecho que existe parentesco entre el verbo patior y el verbo pateo, patere, patui, que significa estar abierto, ser accesible, estar a disposición, estar expuesto... y que es el patíbulo el nexo de unión entre ambos. En efecto, lo reconocemos como lugar en que se ejecuta la pena de muerte, y por extensión como lugar de tormento; y llamamos patibularios a los condenados a muerte. Pero he aquí que no es un derivado de patior, por más que decimos "sufrir" la pena, sino de pateo.

En efecto, el patíbulus era una especie de horca sobre la que se extendía a los esclavos para azotarlos. Y se llamaba también así a la madera que se usaba para sostener los sarmientos de la viña. De la forma nominal passus deriva el adjetivo passivus, que mira por dónde, es participio también de pando, pandere (de ahí expansión, expander), una variante de pateo, patere, con sus mismos significados. Pasivo es por tanto, en el más estricto rigor latino no sólo el que se aguanta con todo, el que lo mismo le da ocho que ochenta, sino también el que está desparramado (de pando), el que está en todas partes, el vagabundo (con este sentido se usaba también en latín); y por qué no, estirando ya otro poco el significado, el vago.

Nos hallamos, en efecto, ante un fenómeno muy preocupante que afecta a la configuración de la mente: se trata del cultivo de la pasividad (se ha llegado ya tan lejos, que los medios andan desesperados tras la inter-actividad). Cuando analizamos el empleo de las horas del día por una persona (¿podríamos tomar la familia como unidad de referencia a estas alturas?), y lo comparamos con el que regía hace tan sólo medio siglo, salta a la vista le reducción drástica de la actividad.

El tiempo libre, es un decir, queda atrapado casi por completo en el televisor. Leer el periódico es al menos algo activo; hay que tomar la iniciativa, hay que elegir y hay que leer. El tiempo lo marca uno mismo. En cambio en el televisor y en la radio el tiempo va incorporado, es inseparable del medio, por lo cual dejar pasar lo que nos estén ofreciendo es exactamente lo mismo que dejar pasar el tiempo.
Todo avanza igual con independencia de que hagamos o no hagamos, de que nos interesemos o no.

Nos instalamos en la ilusión de que sentados ante la pantalla y dejándonos llevar por ella hacemos algo; pero la verdad es que la mayoría del tiempo no hacemos nada. Estamos totalmente pasivos. Y esta actitud de dejarnos llevar, de dejarnos hacer, se nos está convirtiendo en segunda naturaleza, de manera que ya se trate de hacer turismo, o de aprender, o incluso de jugar, cada vez exigimos más que se nos dé todo hecho. Y consciente o inconscientemente hemos adaptado también muchísimo el modus operandi de la escuela a este esquema.

Mariano Arnal
LÉXICO

DIEZ MÉTODOS PARA RESOLVER UN CONFLICTO
Por Napoleón Hil
Tomado de su libro "La magia de pensar en grande". ·


· Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.

· Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás, enriquecerás tu propio punto de vista.

· Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones.


· Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.

· Busca el lado positivo y agradable, aún de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.

· Establece el hábito de hacer preguntas y sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.

· No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.

· Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.

· Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.

· El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad. No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.

Napoleón Hil


Libros



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Publicado en la edición
El Almanaque Nº 3086 Miércoles 12 de Marzo de 2008